miércoles, 13 de febrero de 2013

The Oak

Estoy en la más plena tranquilidad. Abrazando un roble, se dibuja una expresión de paz en el lienzo de mi cara, apoyado en la corteza del árbol. Mis brazos notan la aspereza del tronco, mi cuerpo apoyado en la rigidez y fortaleza del roble.
El cuadro da una imagen de paciencia y serenidad, fortaleza. Seinto que nadie ni nada puede hacerme cambiar de idea, la savia del árbol fluye por mis venas, mi sangre recorre las raíces para llegar a las hojas. Me siento tan bien así, tan tranquila conmigo misma. Es esa sensación de saber que estoy haciendo lo mejor, lo que más me gusta. Sólo estamos ése roble y yo, no necesito nada más.

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